Manuel Antero Yáñez Rivadeneira, fundador del Pazo, era el menor de siete hermanos, hijo de Pedro Yáñez Gaioso y de Rosa Estefanía Rivadeneira Quiroga y Losada. Su vida transcurríó entre Monforte, Madrid y Valladolid fundamentalmente (XVIII - XIX)

 Antero se significó en la guerra de la Independencia con ayuda de toda índole al Marqués de la Romana, hasta el punto de tener que huír a las montañas de Torbeo para librarse del acoso de los afrancesados. Durante la guerra viajó a Portugal repetidas veces para evitar las encerronas y triquiñuelas de los partidarios de Napoleón.

 En 1806 ocupó el cargo de administrador y custodio de las Rentas Nacionales de Monforte y otras comarcas de Galicia.

 En 1818 fue nombrado Apoderado General de las Encomiendas de la Real Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta u Hospitalarios) de Galicia.

En agradecimiento a los servicios prestados a la corona, Fernando VII le condecoró con la Cruz de la Virtuti y Mérito de Carlos III.

 Al igual que su padre, desempeñó el cargo de Regidor Perpetuo de la villa de Monforte.

 De su matrimonio con Rosenda María Jacoba Guitián y Ogando nacieron cinco hijos, todos varones y monfortinos: Ignacio Timoteo, Manuel Eusebio, Matías Clemente, Pedro Paulino y Juan Froilán Yáñez Ribadeneira, pues fue deseo o exigencia del padre usar sus apellidos en preferencia a cualesquiera otros, voluntad paterna que acataron.

 Antero se preocupó, como buen ilustrado, de la preparación intelectual de sus hijos, todos ellos se licenciaron en leyes.

 - Ignacio Timoteo, alcalde de Monforte, diputado a Cortes (desde 1853 a 1865 representando a Monforte) Presidente de la Diputación de Lugo y Jefe Político (gobernador) de las provincias de Lugo, Santander y Orense. En 1848 fue nombrado Caballero de la Real Orden de San Juan de Jerusalén.

- Manuel Eusebio, diputado a Cortes durante cinco legislaturas, representando a Monforte (1844) al Barco de Valdeorras y Verín

 - Matías Clemente, también diputado, representando en Cortes al distrito de Allariz desde 1850 a 1864, progenitor del poeta, escritor y político vallisoletano Gaspar Núñez de Arce.

 - Pedro Paulino, Caballero de la Real Orden Americana de Isabel la Católica. De carácter díscolo, la relación paterno-filial no era muy cordial, Antero trató de alejarlo de casa para evitar situaciones de tensión. Recurrió a su amistad con Vicente Vázquez Queipó (autor de la tabla de Logaritmos) para situarlo en la Habana, donde Queipó ejercía un cargo de importancia en el ministerio de Ultramar. Era el año 1844 cuando Paulino llegó a la Habana y enseguida fue destinado Contador del Tribunal Mayor de Cuentas de esta isla. Al cabo de diez años está de nuevo en España, para a los pocos años trasladar su residencia a Manila (Filipinas). Allí moriría aquejado de tiempo atrás de cierta insanía mental

 - Juan Froilán, diputado provincial y alcalde de Monforte.

NOTA.- De los nietos de Antero podemos mencionar a Manuel Yáñez González, hijo de Matías Clemente y abuelo del actual propietario del pazo. Fue Apoderado, administrador general en Galicia del duque de Alba. Hizo sus incursiones en el campo literario y a él se debe la autoría de "Memoria crítica de las tradiciones y monumentos de Monforte" premiada en el certamen literario de Lugo en 1891.

 

ÁRBOL GENEALÓGICO DEL PRETENDIENTE MANUEL ANTERO YÁÑEZ RIVADENEIRA

 [Localización del documento original: Pazo Molinos de Antero (Monforte de Lemos)]

 

 Para ser sincera, a mí esto de los árboles genealógicos y demás alardes de abolengo me resultan asuntos un tanto rancios, aunque entiendo que es un prejuicio; supongo que lo que me ocurre es que siento rechazo por todo aquello que interpreto como una manera de marcar diferencias en función de clase social, raza, sangre…

Sin embargo reconozco su interés histórico-social, por lo mismo me trago mis manías y aquí plantifico el escaneo del documento.

 Hay por casa, otros más largos, antiguos y complicados de descifrar, esos habrán de esperar a que me sienta con ganas de interpretarlos; ya que a simple vista son un galimatías; para un profano en la materia parecen jeroglíficos.

He de reconocer que al buscar información con finalidad de agregarla al documento como complemento y breve orientación, me ha resultado interesante el tema; mi ignorancia sobre este asunto era total, a pesar de haber tenido en mis manos bastantes de estos papelotes.

 Sigo siendo reticente a estos asuntos del abolengo, casta y demás; algo similar me ocurre con los escudos o labras pero, es cierto que, como casi todo, al profundizar en ello adquiere interés, un sentido esclarecedor en muchos aspectos y eso me agrada. Aunque su concepción clasista y patriarcal me ponga de mal talante, su mecanismo y simbología son asuntos muy interesantes.

UNA ANOTACIÓN SOBRE EL ÁRBOL GENEALÓGICO

La representación de un linaje familiar mediante un árbol es un método muy antiguo, ya que el árbol simboliza desde tiempos muy remotos a la familia. La savia que sube por el tronco hacia las ramas que a su vez se bifurcan en otras con sus hojas y frutos hace alusión a la sangre de una familia y a sus ascendientes o descendientes. De ahí que los términos usados en genealogía sean los propios de la morfología del árbol: raíz, tronco, ramas... Las generaciones, por tanto, son las ramas que brotan del tronco central, a su vez, éstas se bifurcan dando lugar a nuevo ramaje del que nacen frutos que corresponderán a los miembros familiares y todo ello se alimenta de la savia que se asimila a la sangre de un linaje, que fluye desde la raíz. A partir de la Edad Media se extendió el interés por la ascendencia paterna tanto por parte de cristianos como de árabes. Para los cristianos la representación en árbol es fundamental ya que se relaciona con el Árbol de la Vida.

 En el árbol genealógico el nombre del primer ascendiente conocido se sitúa en la raíz sobre una cartela (un medallón o bien una pieza rectangular), sucesivamente irán los primogénitos de cada generación de los que derivan ramas donde irán situados los hermanos y hermanas, los nombres también en cartelas. La rama más cercana a la raíz corresponde a los hijos, la segunda a los nietos, la tercera a los bisnietos, y así sucesivamente. Hay en casos, como en este que nos ocupa, que la colocación se invierte ya que en la raíz se ubica el nombre de la persona de la cual se busca o demuestra su genealogía, a esta persona se le denomina "pretendiente".

 Este tipo de árbol era el exigido para entrar en Ordenes Militares para conseguir canonjías y desempeñar dignidades o cargos en los que era preciso demostrar hidalguía y limpieza de sangre por ambas líneas o ramas: la patena y la materna.

De esta manera surge el árbol agnaticio (así se nombra al que desciende de varón en varón). Como dije más arriba: en la raíz se sitúa el nombre del pretendiente y de ahí surgen las líneas donde irán colocados sus padres, de ellos saldrán nuevas líneas que se bifurcaran para colocar a los abuelos y de estos brotan otras también bifurcadas para situar a los bisabuelos y así sucesivamente.

 En estas demostraciones del linaje suele desaparecer el árbol, se sustituye por círculos y rectángulos que se enlazan entre sí por medio de líneas. En el árbol genealógico, que reproducimos aquí, las líneas que unen los parentescos siguen manteniendo la apariencia, ornamental, de ramas con hojas. La numeración en los árboles genealógicos suele ser la siguiente: el pretendiente llevará el número 1; en la siguiente generación el 2 corresponde al padre y el 3 a la madre; a continuación la tercera generación: abuelo paterno 4, abuela paterna 5; abuelo materno 6 y abuela materna 7; en la cuarta generación: los ocho bisabuelos que le corresponderá la numeración del 8 al 15 inclusive, y así sucesivamente. Los números pares, por tanto, pertenecen a los varones y los impares a las hembras.

 Este tipo de numeración fue ideado por el genealogista español Jerónimo de Sosa en el siglo XVI y popularizado por el alemán Stephane Kikule von Stradonitz en el siglo XIX. El sistema Sosa-Stradonitz permite identificar y fichar la ascendencia de un individuo mediante un número.

 Conocer el sexo del ascendiente, pues como dije más arriba los hombres llevan número par y las mujeres impar. Por razón de unos cálculos numéricos muy simples este sistema facilita la identificación y situación genealógica de cualquier ascendiente.

 

ÁRBOL GENALÓGICO DEL PRETENDIENTE MANUEL ANTERO YÁÑEZ RIVADENEIRA

El árbol genealógico que mostramos aquí posiblemente fuera elaborado para demostrar el linaje de hidalguía y pureza de sangre de Manuel Antero Yáñez Rivadeneira (el pretendiente), con el fin de entrar a formar parte de alguna Orden Militar que bien pudiera ser la Orden de Malta, o la de los Caballeros de Carlos III, o para ocupar algún puesto principal en la corte.

Su orden de lectura sería como sigue:

 1-Don Manuel Yáñez Rivadeneira, pretendiente, natural de Monforte de Lemos.

2- Don Pedro Yáñez, padre del pretendiente, natural de San Miguel de Vidueira.

3- Doña Maria Rosa Estefanía Gertrudis Rivadeneira, madre del pretendiente, natural de la Villa de Monforte de Lemos.

4 - Don Benito Yáñez , abuelo paterno del pretendiente, natural de San Miguel de Vidueira.

5- Doña Ana Sobrino Gaioso, abuela paterna del pretendiente, natural de San Lorenzo de Cobelo.

6- Don Gerónimo Benito Ignacio Rivadeneira, abuelo materno del pretendiente, natural de la Villa de Monforte de Lemos.

7- Doña Tomasa Quiroga, abuela materna del pretendiente, natural de Santa Maria de Tuiriz.

8- Don Pedro Yáñez , padre del abuelo paterno del pretendiente, natural de San Miguel de Vidueira.

9- Doña Francisca Fernández, madre del abuelo paterno del pretendiente, natural de Villar.

10- Don Pedro Sobrino, padre de la abuela paterna del pretendiente, natural de San Lorenzo de Cobelo.

11- Doña Merenciana García Gaioso, madre de la abuela paterna del pretendiente, natural de San Cristóbal.

12- Don Domingo Antonio Rivadeneira, padre del abuelo materno del pretendiente, natural de la Villa de Monforte de Lemos.

13- Doña Rosa Maria Pérez Bega y Feixó, madre del abuelo materno del pretendiente, natural de Monforte de Lemos.

14- Don Diego Quiroga, padre de la abuela materna del pretendiente, natural de Santa Maria de Tuiriz.

15- Doña Josefa Arias, madre de la abuela materna del pretendiente, natural de la Villa de Monforte de Lemos.

Pazo Molinos de Antero

Ctra. de Malvarón s/n

27400 Monforte de Lemos

Lugo

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TLFS: 676573563 - 982403072